Autor: Elena Castillo Castro.
Nº de páginas: 288 págs.
Editorial: Titania.
Lanzamiento: 2018.
SINOPSIS:
Imogen necesita alejarse de la persona que ha roto su corazón y de una familia que piensa que no es capaz de cuidarse por sí sola, desea comenzar de cero. El problema es que no sabe cómo hacerlo porque se ha dado cuenta de que en verdad no se conoce a sí misma.
Por ello, su mejor amiga lo organizará todo para llevarla consigo hasta Irlanda, donde le espera su primer puesto de trabajo en una residencia clínica como enfermera y una habitación de alquiler en una preciosa cottage a los pies de los acantilados de Howth, que compartirá con un joven pescador.
Nadie en el pueblo esperaba que Liam regresara después de tanto tiempo, pero él también se sorprende cuando al llegar se encuentra con que su familia ha metido a una inquilina en su casa.
Mientras Imogen irá descubriéndose poco a poco con su “lista de nuevas experiencias”, su misterioso compañero de casa se volcará en ayudarla a conseguir todos sus retos, terminando por poner a prueba los sentimientos de su corazón.
Tres pacientes con mucho que aportar, un club de lectura con algo de magia y una amistad inquebrantable, enseñarán a Imogen que en la vida solo hay que saltar las olas.
“La mejor forma de curar un corazón es rescatar a otro”.
Saltaré las olas es un libro que sabía con certeza me iba a gustar puesto que para mí, leer a Elena siempre es ir a lo seguro. Y efectivamente, ha sido una lectura que he disfrutado muchísimo aunque admito que hay cositas que me han dejado un sabor agridulce.
Lo primero que quiero destacar es que me he enamorado perdidamente de la ambientación. Cada rinconcito que Elena nos describía con su delicada y fina pluma y que yo me imaginaba al detalle, incluso hasta ese aroma salado tan característico del mar, me hacía transportarme directamente allí. Porque Irlanda tiene algo mágico que siempre enamora, y más aun cuando encontramos nuestro refugio, nuestro hogar, en una casita situada en un acantilado con unas vistas extraordinarias al mar en un pequeño pueblecito llamado Howth.
"Mi corazón es como una de tus tazas rotas. Todo mi amor se escapó por las grietas, y la vida preciosa que contenía se secó".
Creo que es una de las historias mas maduras de Elena, tanto por la trama como por los personajes. Se trata de una de esas historias que te invitan a reflexionar sobre la vida y sobre uno mismo. Un libro sobre aprendizaje, superación y descubrimiento personal narrado a través de una historia sencilla, trágica y bonita a partes iguales.
"No deja de latir. El corazón no se para ni te desvaneces como la bruma, sino que sigues respirando; y aunque parece que es de manera agónica y forzada, en realidad solo es un acto de rebeldía porque no quieres seguir adelante. Volver abrir los ojos para mirar un mundo sin aquello que te daba la vida, que tengas que ver como la nube se aleja y vuelve a brillar un sol en un mundo que ves en blanco y negro. Eso es lo que en verdad hace que te cueste respirar".
Saltaré las olas nos cuenta la historia de como Imogen, tras ser engañada por su pareja decide mudarse de Filadelfia a Irlanda (donde vive su mejor amiga), para vivir nuevas experiencias y sanar así su maltrecho corazón. Lo que no esperaba ella era enamorarse de aquel lugar, de su nuevo trabajo como enfermera en la residencia y de sus pacientes; y desde luego no esperaba enamorarse de su casero y compañero de casa, Liam. Un hombre solitario, protector y que esconde un terrible pasado que le atormenta. ¿Podrán, juntos, superar las inquietudes que les afligen? ¿Podrán sanar sus corazones o, por el contrario, conseguirán rompérselo un poquito más de lo que ya están?
"No quiero dejar de sentir este dolor. El dolor es lo único vivo que me queda de ellas. No voy a renunciar a él, Imogen".
La narración es en primera persona desde la perspectiva de Imogen, nuestra protagonista. (Excepto por un pequeño prologo, narrado por Liam que nos da una ligera idea del trasfondo de este personaje). El ritmo es ameno y hace que prácticamente llegues al final de la historia sin darte cuenta.
El personaje de Imogen me ha transmitido mucho y le cogí un gran cariño. Es una chica dulce y romántica, con un corazón enorme.Y me ha complacido ver su gran desarrollo a lo largo del libro. Imogen siempre se había guiado por su pareja, hasta el punto de sentirse completamente anulada. Por lo que sin él se encontraba bastante perdida. Ni si quiera sabía lo qué le gustaba o quien era ella realmente pero se ha propuesto encontrarse a si misma y aceptarse como es, sin tener que depender de nadie para ser feliz. Seremos testigo de como irá cambiando gradualmente, tanto que realmente apenas seremos consciente de ello.
Por otro lado tenemos a Liam, este personaje se nos muestra bastante misterioso por lo que nos despierta una gran curiosidad desde el minuto uno. Me parece un personaje entrañable y cautivador, con un pasado delicado y precisamente por eso me ha dado mucha rabia que no me creyera del todo el amor que siente hacía Imogen. Sin duda, el romance que se va cocinando entre ellos a fuego lento me parece precioso pero me ha faltado algo más.
También quiero nombrar a la familia O´shea, que sin duda se ha robado mi corazón.
Ava, amiga de Imogen, ha sido un personaje que esperaba conocer más y lamentablemente no ha sido así. Me consuelo con la posibilidad de que nuestra querida Elena decida contar su historia (Y la de Declan) en otro libro, jejeje.
Rosie, paciente de Imogen, con su trastorno le ha dado un toque más sensible aun si cabe a la historia.
Y Moira... ese personaje tan cerrado y martirizado... ha sido demasiado predecible.
"Yo no soy lo que necesitas, Imogen, no soy lo que nadie pueda necesitar -contestó con amargura.
-Es que yo no quiero necesitarte, tan solo quiero compartir esto contigo".
Lo cierto es que, en general, la historia ha sido bastante predecible. Sabia que Liam escondía una historia que desconocíamos y sospeché desde el primer momento lo que era. Aunque tengo que reconocer que, como me parecía algo típico llegué a pensar que sería otra cosa con la que Elena nos sorprendería. No fue así. Y la verdad es que a veces no importa que la historia haya sido o no previsible porque a pesar de ello la forma en que nos la cuentan la hace especial, como en este caso. Porque la forma en que Elena se expresa me parece maravillosa y consigue transmitir todas las emociones.
Y por ello, me cuesta admitir que no me he quedado del todo satisfecha con el cierre de esta historia.
Dado los últimos acontecimientos de la trama me hubiese resultado más acertado otro final, en el que Imogen siguiera adelante sola y fuera feliz así. Y creedme que desear algo así en mi es suuper inusual porque soy la persona mas romántica del mundo pero es que, como ya os he comentado antes, no me ha convencido el amor de Liam hacía Imogen. Quizás en parte porque me he quedado con la sensación de que Liam no ha superado la perdida y no puede darle a Imogen el amor que se merece. Quizás deberían haber pasado un tiempo separados y reencontrarse cuando su amor fuera más fuerte y sincero.
Aun así, no deja de ser una historia preciosa que te hace suspirar en cada página. Que te emociona de pies a cabezas. De la que me he quedado con ganas de más y a la que recordaré con cariño.
"Tú eres la tonta romántica y yo el idiota que se ha enamorado de ti. ¿Te has desmayado? -preguntó burlón. -Yo también estoy enamorada de ti.
-Ya lo sé, se te nota -rio-, pero nunca olvides que yo lo dije primero. Esas cosas importan".





















